Cómo ver películas por streaming

viernes, mayo 13, 2016 0 comentarios
Hay momentos en los que se produce un -click- que lo cambia todo, donde una -invento tecnológico- hace que abandones una manera de hacer, que de un día para otro queda obsoleta o, incluso, que puedes realizar algo, antes impensable. Ejemplos; la telefonía móvil en los 90, los SMS más tarde, el e-mail matando al fax. La tarifa plana. El Whatsapp ridiculizando el cobro por llamada. El USB/pendrive acabando con los DVD-CD. El Google Earth/GPS, matando a las viejas de los pueblos sentadas en los bancos. El iPod/iPhone, vendiendo experiencia de uso en un mundo materialista. Las Redes Sociales, demostrándote que solo estás a seis grados de separación de todos esos gilipollas que odias. La Nube como reflejo incuestionable de que allí arriba no solo está Superman, sino que además, se está partiendo la cara con todo dios por preservar tus datos de esos hijo putas que quieren saber cuan cándido eres, etc. 

Es decir, hay momentos en la historia (de cualquier tiempo, en realidad), que marcan un antes y un después. Qué ocurre, que desde hace, como unos cinco años, los ciclos se han acelerado y acortado ostensiblemente, es decir, si antes la implantación de una nueva tecnología, era progresiva, digamos dos o tres años para darse a conocer y otros tantos para que las masas lo popularicen (como mucho a nivel nacional o continental), ahora es cuestión de uno o dos años como mucho o, incluso, apenas unos meses. Esto se ve claramente si uno tira de hemeroteca y ve los ciclos de desarrollo e implantación, donde mirar tres, cuatro o cinco años atrás es observar la prehistoria. Es más, a algunos les preguntan desde cuando existe el Whatsapp, Dropbox o los putos iPhone y te dicen que desde siempre, y han pasado apenas unos pocos años.

Por qué está ocurriendo esto. Pues es algo inevitable e inherente a eso que llevamos -globalización-. Ésta ha posibilitado que la masa crítica de usuarios necesaria para globalizar un producto, se alcance de forma mucho más rápida, a unos niveles nunca vistos, y más, con la apertura de China al mundo y el frenesí reproductivo de la India.  Antes, y cuando digo antes, es apenas unos diez o quince años, el mercado potencial de un producto era mucho menor y cuando menos mercado a igual número de competidores, más fragmentado es éste. Por ende era muy pero que muy difícil lograr la internacionalización y casi imposible lanzar un  producto a escala global (fuera de los grandes corporaciones/monopolios). Ahora, eso es posible, ya que, si das el pelotazo, los números son tan grandes que puedes dar el salto en apenas meses. Cuestión de masa.

Este efecto "inesperado" de la globalización., ya desde sus comienzos, viene condicionando el modelo productivo de las empresas, pero en los últimos tiempos, donde la capacidad de innovación es decisiva, se da la circunstancia  de qué, más que precisar abaratar costes y disponer de capacidad de producción, lo que necesitan como el agua, es de personal cualificado. No es cierto que Apple o tantas otras produzcan en China por costes salariales (que también), es que, ya no pueden hacerlo en otro sitio (quizás en la India y poco más), simplemente, allí les hacen falta diez mil ingenieros y los tienen en tres días. En EEUU, también los conseguirían, claro que si, pero en seis meses, es decir, cuando esos diez mil ingenieros chinos ya tengan lanzado ese producto que tú ni siquiera has podido aún desarrollar.  Es cuestión de número y de tiempos de respuesta, de masa crítica, 300 millones de viejos, frente a una población joven de 1.400  millones, por no hablar de los 1.200 de la India.

A lo que iba, que me pierdo, ese click ocurre, cuando tú y millones de personas, casi a la vez, por no se sabe muy bien que mecanismo, empezáis a usar algo nuevo, y gracias a ello, -el invento- obtiene una masa crítica de usuarios, que le permite escalar a nivel global, prácticamente de un mes para otro, o en todo caso en un periodo de tiempo muy reducido.

Pues bien, el Streaming, un invento de hace ya muchos años, ya del 2005, vamos la pera, tanto, que llegó como unos diez años antes de poder sacarle partido,  finalmente  ha logrado correr al mismo tiempo que el hardware e infraestructura presente, y si, gracias a ese click en la mente de muchos usuarios, donde uno al usarlo se dice -oye... ahora si que por streaming rula esto tú!- y, cambio de mentalidad al canto. 

Descargar contenidos ya no tiene cabida en un mundo en La Nube. Si algo bueno ha provocado Internet a la generación no "digital" (nacidos antes del 1990) es, el que, nos ha cambiado de mentalidad (o eso quiero pensar). Poseer contenidos en formato físico ha dejado de tener sentido. Acumular libros, DVDs, CDs, revistas, enciclopedias, etc., es decir, cualquier tipo de conocimiento encapsulado, ya resulta absurdo. El conocimiento ha de estar en La Nube. Ha de estar vivo y retroalimentarse. No un producto congelado y almacenado en una estantería de un salón. Leer un libro en papel, escuchar música de un DVD, e incluso de un MP3, es un síntoma claro, pues eso, de que te has quedado anclado en el siglo XX.

Podrás leer un libro en papel, pero la disponibilidad, ubicuidad y, lo mejor de todo, el valor añadido que te da un libro electrónico es incuestionable; mientras lees, puedes buscar referencias, significados, hacer anotaciones, poner marcadores, evitar los marca páginas, adaptar el tipo de letra, color de fondo, etc, pero quizás lo más interesante es, el que te permite introducirte hasta el fondo de la madriguera de Alicia y más allá, cosa que se complica con un libro en papel, que no tiene ventaja alguna más que las puramente rituales o, si se quiere, nostálgicas. Tanto es así, que a una vástaga digital le recomiendo lecturas, las tiene allí disponibles en papel en mi biblioteca, y va, y se las descarga. Le preguntas por qué, y te mira como diciendo, pero tú eres idiota o qué. Claro que lo entiendo, pero es curioso ver como los nativos digitales ni se plantean la alternativa.  No confunden contenido con continente... y lo más importante e interesante, reconocen el valor, todo él, en el contenido, no con el continente.

Y eso, que los libros electrónicos, tal y como los conocemos hoy día, son tan primarios que solo se limitan a emular al libro en papel, cuando las posibilidades (de multimedia, interacción del lector, redes sociales, contacto directo con el autor, banda sonora, etc...) son tan enormes que cuesta creer como a ningún "iluminado" se le ocurrió aún aprovecharlas.
Streaming
En fin, que hoy el conocimiento (en la más amplia de las definiciones) ha de estar -vivo- y, solo La Nube garantiza que éste se mantenga fresco, y lo más importante, que resulte funcional. Para que se entienda lo que quiero decir, nada mejor que un ejemplo, todo el mundo hoy día tiene un GPS en su coche, pero... un claro indicio de que lo que digo es "palmario" es, el que, un GPS de un coche sin conexión a Internet ya no es operativo, en su día puede, es decir, hace 10 años era la ostia, pero hoy, estamos en la era de La Nube, y qué ocurre, que te lanzas al viaje y acabas usando el móvil como navegador, ya que, ese DVD o memoria, en la  que tienes la cartografía del GPS, es un producto congelado, no tienes radares (actualizados al día), no tienes restaurantes, hoteles, etc (actualizados), ni siquiera puedes hacer una reserva directamente, ni te ofrece información del tráfico o meteorológica, enlaces a información relevante sobre la marcha, redes sociales, vistas de pájaro, etc. No. Simplemente te dice por donde ir. Cómo desde un móvil eso se solventa, qué haces, pues acabas recurriendo a él.  Repito, la época del conocimiento encapsulado en un soporte ha llegado a su fin. Esta muerto. 

De no verlo así, serás un Alierta de la vida. Alguien, que se asombra tras su marcha, al ver como las acciones de Telefónica (bueno, Movistar, otra ideal "genial" del susodicho) dejan de caer en barrena y reboten con fuerza. En fin, sin comentarios.

Bien, después de esta elegía al contenedor de contenidos, y glorificación, del conocimiento omnipresente y ubicuo, diré, cómo ver contenidos por streaming, más allá de las plataformas que te lo dan hecho; léase Netflix, Yomvi, Wuaki, Filmin, etc.

Vamos a ver, no hay más que usar Google y buscar webs que ofrezcan contenidos por streaming, algunas significativas son (a esta fecha, en cinco meses serán otras, pero eso es irrelevante):


El problema de estas plataformas es que viven de lo que viven, de la publicidad, o algunas, incluso de meterte malware (virus), es decir, de los ilusos que pican en cualquier cosa que les llama la atención. Así que, todo se reduce decidirse por, no muchas, quizás tres o cuatro páginas que ofrezcan contenidos, sin tocarte mucho los wuebos/ovarios.

La premisa será buscar aquellas que te lancen el menor número de páginas emergentes, retardos, redireccionamientos, etc.  O, incluso, lanzándotelos, que tú los puedas evitar fácilmente, bien por sentido común o usando bloqueadores de publicidad. 

Así que, una premisa fundamental es tener un bloqueador de publicidad instalado en el navegador que utilices. Yo recomiendo para Windows, uBlock y para iOs/Android Adblock Plus.

Segunda precaución; usar la Navegación Privada. Hoy día todos los navegadores tienen dicha opción. Con esto evitamos que se guarden cookies y demás mierdas tras navegar por dichas páginas. 

Tercera medida; si es posible, utilizar dispositivos móviles para lanzar por streaming los contenidos. Ya que, lo más ubicuo, es lo más indicado para utilizar en el día a día. Es decir, un portátil o un PC quizás sea mas potente, estable y tal, pero... has de encenderlo, tenerlo cerca del televisor, etc, por no hablar que son más susceptibles de infectar que un móvil (no por protección, sino, simplemente por aquello de que hay más malware para PC). En fin, que de lo que se trata es de no mermar la experiencia de usuario, ya que, sin buena experiencia no se crea hábito. El proceso se ha de reducir a coger el móvil, pinchar en el contenido y verlo en el televisor. Así de simple. 

Bien, tras estas indicaciones iniciales, lo realmente interesante es saber como usar estas páginas de Internet, sin arrancarse los pelos en el intento. Como dije, viven de la publicidad, así que, intentarán por todos los medios que veas la máxima posible, tanto estática, como, y esto es lo más molesto, mediante links ocultos, lanzándote pantallas emergentes, popups, por no hablar del tipo de publicidad que suelen insertar, que ese ya es otro tema. 

Una técnica común de estas páginas es, presentarte una pasarela de caratulas de películas, donde al pinchar en ellas se abre otra pantalla ya con la sinopsis y demás, con suerte, ya que, son las que menos, te pondrán allí el reproductor de la película para arrancarla (tras darle al Airplay o Chromecast para verla en el TV), pero la mayoría, lo que te presentan, es una lista de links para ir a ver la peli por streaming en distintos proveedores de alojamiento en la red, (o incluso algunas para descargar... se ve que aún hay Aliertas por ahí navegando), línks, que al pincharlos te derivarán a otra página donde sale el vídeo para reproducir... en otros casos, te pondrá un contador, o incluso otra página intermedia con más publicidad y links que te confunden intencionadamente para que pinches en ellos (suelen ser botones del estilo VER AHORA ONLINE, REPRODUCIR, y cosas así, que al pincharlos te abren más publicidad aún), cuando en la misma página, a su vez, hay otros línks diciendo que pinches ahí para ver el contenido.  Otras, te pedirán el número de móvil, en ese caso, descarta esa web.  Es decir, de lo que se trata es de que pinches en los máximos links posibles, que a su vez, abren más páginas de publicidad, que evidentemente le reportan beneficios a la web, indistintamente de la publicidad estática que ya cobran por ella, con cada link que pinches, ellos cobran una comisión. Ese es su negocio. Es más, esta gente igual te "regala" películas, como "libros", como, lo que sea, con tal que tenga mucha demanda, lo utilizan como reclamo, para (de paso) colarte la publicidad.

Para ello no DUDARÁN NI MEDIO SEGUNDO EN ENGAÑARTE COMO UN PRIMO, en ponerte botones que te dicen que pinchando ahí reproducirás el vídeo (que, por supuesto no hacen eso), o en pedirte un nº de móvil para permitir ver el vídeo (ya), y lo que lograrás es que te suscriban a un servicio premium SMS o cualquier estafa por el estilo. En otros casos, te pondrán pantallas emergentes con publicidad, que al pinchar, para sacarlas de encima, en vez de cerrarse, te abrirán más publicidad y putadas así.

Dirás coño, esto es más difícil que hacer la Renta, bueno, si y no, esto es como todo, aplicando las precauciones indicadas y eso, usando unas pocas páginas, para familiarizarte en su funcionamiento (ya que al fin de cuentas casi todas tienen lo mismo), pronto, sabrás donde pinchar y donde no. A menudo, por ponerte un ejemplo, en algunas, al pinchar en un link te lanza una ventana de publicidad (o varias), pero si cierras esas ventanas que se abren y vuelves a pinchar UNA SEGUNDA VEZ (en el mismo link), ya te abre el contenido deseado.  El tema es pensar como ellos. Ahí está el truco para usar estas páginas sin problemas y, eso, ver sus contenidos sin más trámite, que pulsar tres o cuatro links.  Una vez, detectes como funciona su mecanismo de insuflarte publicidad, pues ya lo llevas muchísimo mejor, ya que, sabes donde pinchar o no.

Una vez pillas la mecánica de la web, pues nada, la cosa se reduce a usar los link de streaming que te den más garantías de éxito (que no se corte o salte la emisión y esos detallitos), que en la actualidad, según mi parecer es el servidor StreamCloud. Es decir, casi todas las webs te ofrecen varios proveedores de contenidos desde donde ver el contenido por streaming, pues, si en la lista sale Streamcloud, úsalo, ya que a la fecha es la mejor con diferencia (posiblemente en unos meses será otra, pero eso es lo de menos, el tema es detectar las que van mejor y usarlas preferentemente).

Qué cómo pasar el la emisión por streaming al televisor, pues lo más funcional, es usar cualquier aparato que te permita enviar al televisor (a poder ser sin cable) la emisión desde el periférico en cuestión. Los más potentes en la actualidad son; el Apple TV, el Chromecast de Google o cualquier WebTV (estilo BlueSens).  Y dirás, coñe, pero el Apple TV o el ChromeCast no tienen navegador... claro que no, el navegador lo tienes en el móvil, en el PC, en la tableta. Lo que te permiten estos periféricos (entre otras cosas) es, pasar contenido al televisor inalámbricamente. En el Apple TV vía AirPlay, en el Chormecast, vía Wifi, etc. Claro que también puedes buscar estos contenidos en el navegador web de tu SmartTV, pero si lo haces, simplemente, amigo, eres un Alierta de la vida.

Tras una semanas de adiestramiento, llegará un día, en que cuando quieras ver algo más allá de Netflix (y similares), la cosa se reduzca a pillar el móvil, ver lo que hay en cartelera (en ese momento... en ese preciso momento, ahora vamos), pinchar en el contenido que quieres ver, activar el AirPlay o darle al simbolito del Chromecast y verlo en el televisor. Así de simple. 

Decirte que ya no es necesario disponer de fibra, ni nada por estilo, para ver contenidos por streaming. Con 6 MB, es decir, un ADSL básico, te puedes ver una película del tirón sin saltos ni ostias... claro está, que si tienes más, puedes ver -las cosas- (Es que Mariano está haciendo un daño tremendo, qué cosa) con mayor margen de maniobra o, incluso más de un contenido simultaneo (en varios televisores). En fin, que la era del streaming está aquí para quedarse. 

El otro salto tecnológico, aún por venir, será el día, en el que, realmente haya tarifa plana en el móvil, ese día, se producirá otra revolución en el mundo tecnológico, donde, eso que llaman la Internet de las cosas,  será efectivo y real, mientras tanto, estaremos amarrados a una wifi por ADSL, algo que, según mi opiñon, es insostenible por mucho más tiempo.  La movilidad y ubicuidad, lo es todo en un mundo globalizado, donde en doce horas puedes estar al otro extremo del mundo y a la mañana siguiente desayunando en casa.

P.D.: Evidentemente, de estas webs sólo has de ver -cosas- libres de derechos de autor.

Definición de -cosa-:
1. f. Lo que tiene entidad, ya sea corporal o espiritual, natural o artificial, concreta, abstrata o virtual... eah!!! 

2. f. Objeto inanimado, por oposición a ser viviente. Por tanto, la cosa de mesar no es una cosa. 

3. f. Asunto, tema o negocio, tratado por teléfono. 

4. f. Cualquier cosa que Rajoy no quiera nombrar por su nombre, ejemplo; ¿Cobró usted sobresueldos en negro?. - La cosa no es esa cosa, la cosa es si la cosa esa que menciona es una cosa punible, repudiable, o simple y llanamente, formateable de rutinario con la cosa esa de clavar clavos. ¿Entendió usted la cosa?, ¿o tiene otra cosa que preguntarme?. No, pasemos a otra cosa, si le parece.

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